Pilar del Barrio de la Paz
Pilar del Barrio de la Paz
Se ven desde las barandas,
por el monte, monte, monte,
mulos y sombras de mulos
cargados de girasoles.
Un cielo de mulos blancos
cierra sus ojos de azogue,
dando a la quieta penunbra
un final de corazones.
Y el agua se pone fría
para que nadie la toque.
Agua loca y descubierta
por el monte, monte, monte.
Sobre el monte pelado,
un calvario,
agua clara
y olivos centenarios.
Por las callejuelas,
hombres embozados
y en las torres
veletas girando,
eternamente girando.
¡Oh, pueblo perdido
en la Andalucía del llanto!
(F. García Lorca)

