Lanjarón es conocido por sus numerosos pilares o fuentes públicas, que reflejan su abundancia de aguas naturales y forman parte esencial de su identidad. Estos pilares, distribuidos por todo el municipio, tienen un diseño tradicional y son famosos por sus aguas puras y frescas. Entre los más destacados está el Pilar de San Sebastián, ubicado en la plaza principal, y el Pilar de las Flores, adornado con coloridas macetas. Cada pilar tiene su propio encanto y suele estar acompañado de inscripciones poéticas que celebran la vida y el agua. Estos puntos de agua son lugares de encuentro y un símbolo del vínculo de Lanjarón con sus manantiales naturales.